y te encontrás con que no podés parar; y los colores que se te mezclan como esa acidez que te sube por la garganta, ya no sabés si es o si fue; pero ya fue. Correte de mi estómago, ponete un pijama, y tirá esa
flor, ya me caés mal, lunes, sabés. dejá tu trajesito azul y tu boina gris, y andá al altiplano, aspirá cébil.
y a vos qué te pasa pedazo de pelotuda, una amistad que se basa en amor, raro, ¿no?
y que te comas las uñas, que tengas presión baja, que no pares de comer, que te guste sui y fumar, y que andes en pijama hasta las tres,
no me importa más. porque
no
te
corrés un ratito y me dejás mirar
a mí
sola.
sería genial existir en un punto y coma, es que eso somos, en realití, no somos punto ni coma, y tampoco somos nada, porque ya somos, pero tampoco podemos terminar de ser, porque estamos siendo.
obviusly, que todo tiene una coherencia si lo mirás desde una cierta
perspectiva
quizás si te ayudás con humos de caracoles la pasás mejor
pero no siempre los mares están cerca,
por ende
es poco probable
que te mueras de cáncer
todos sabemos que te cabe la sangre, y las cosas con aguja
pero ya me saqué demasiado pelo para seguir sintiendo
calor en la nuca;
así que no jodás con cambiar, porque adan y eva no cambiaron y eran bebés en el olimpo.
como una fuga de rosas marchitándose,
mientras salen
se marchitan
algo que sólo vos podés concebir.
este encuentro de palabras en un cruce de la pampa
no me cabe más
un más o un menos, nunca va a ser totalmente exacto, porque si vos restás, le sumás lo que res´tas y te da lo mismo
entendés?
uno se necesita del otro
así somos
vos yo
VOS Y YO
a la ducha con la cassetera, mamá. y una flor te espera en mi cama.
para vos la última.
miércoles
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario