
subís y bajás
sin importar qué
amanecés
enredada en sus brazos
corriendo lágrimas de alegría
por las sábanas blancas,
que esconden la inocencia
contemplás tu mundo
su mundo
jazmines
muchas flores en una
que se unen
en ese centro de muchos puntos
tan suaves a la vista
caminás por su espalda
con tus dedos de cristal
y descubrís ojos que se asombran
por la belleza que rodea
nos rodea
susurrás queriendo levantar los párpados
que se encaprichan en no dejarme ver
en no dejarlo ver
y treinta
y treinta y uno
y treinta y dos
y treinta y tres
SALTÁS
te espera la verdad
en la vereda de en frente
cruzás la puerta
y le dejás
la mirada en su palma
nuestros pechos en cajas azules
verdes
y recortes
encontrémonos
ni hace falta un dónde
vos sabés
me conocés
diagonal sur y corrientes
nuestros puntos cordinados
como códigos del setenta.
esa miel de otro tiempo
ese alma de diamante
ese metalcito con su brillo de cristal
esa mirada que recorre hasta entresueños
y caminares sin camino
esa vida
un nosotros.
una suma que se aprende a los seis
y comprende diez años después
o veinte
o cien
o tres.
entre nubes pinchadas
y ventiladores eufóricos
el éxtasis del mañana
contemplado por la perseverancia del presente
el cielo lloviendo manjares
a veces disfrazados
en turbinas de malas vibras
recompensa de sueños
que te corren en tus despertares
cosmovisiones
dejémonos de palabreríos
la lucha sigue en pie.
seguimos en pie
con palabreríos
por palabreríos
cuánto me costó
volver desde piedras hasta bolivar
con los pensamientos al mando
y mi boca bien cosida
mi mirada buscando
una persona a quien confiar
mis metralletas de ideas
buscándote.
coordinadas que sólo se comprenden si sos un punto
los colores que encuentro esparcidos por las calles
en el cansacio de esos monstruos
sólo toman risabriilorisa
si los contemplás conmigo
pasan los días
y transpiro más
al pensar que un año es nada
que somos el infinito
con el más allá
me encanta pensarte vivo
sentirte vivo
creernos vivos
me encanta ser un nos
y un dos para el cine
y otro dos más para un café
y dos por dos para la calle
comencemos
a comenzar
a diario.

3 comentarios:
ventiladores eufóricos
todos somos coordenadas
ustedes son el punto exacto
sabés que la playa nos espera. no nos tardemos de más, el tiempo justo que dicten los pasos, a ritmo y tiempo, nos espera el oleaje, el beso leve de la espuma y el brillo.
sabés que la playa se extiende a través de los siglos y los cielos; y que podemos llegar allí desde cualquier parte.
En ese lugar florecen los pétalos del crespúsculo etéreos y gigantes sobre el horizonte, y abren sus alas los jazmines, cada una con su vuelo, a la par con su compañera; sus voces vibran en los árboles, nos dan la bienvenida.
Eternamente tuyo, (viajemos hasta aquél lugar)
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